Verdes crecen los juncos...
...en el Cruce de Caminos
En su primera carta dirigida a Joseph Wilson, fechada el 20 de diciembre de 1965, Roy Bowers (Robert Cochrane) escribió: “Mis creencias religiosas se encuentran en una antigua canción, ‘Verdes crecen los juncos O’” (Green grow the Rashes, O; no confundir con la canción del mismo nombre recogida por Robert Burns).
De la Vertiente Tradicional de Bowers, nadie sabe mucho, excepto los poquísimos que lo conocieron; sin embargo, fueran cuales fuesen las fuentes de sus enseñanzas, y aunque hay puntos cuestionables y cuestionados, hay fuertes elementos tradicionales en el escaso material escrito que le sobrevive.
Se han hecho varios intentos por interpretar la canción mencionada por Bowers desde una perspectiva tradicional, incluso un par de ellos se encuentran en la web; Dawn R. Jackson sintetiza varias versiones en Traditional Songs and Chants y una versión de los elementos cristianos y astronómicos se encuentra en Digital Tradition –¡hay que tener presente que algunas parroquias utilizan esta canción para enseñar doctrina cristiana! Sin embargo, al margen de la lectura cristiana, puede tener lecturas muy distintas.
Me parece que un esfuerzo personal por llegar a una interpretación propia es más valioso que el aprender una supuesta serie de “significados correctos”, algo que Roy Bowers sin duda entendía muy bien, como es evidente en su correspondencia.
La canción denominada por Bowers Green Grow the Rashes O, también es conocida como I'll Sing you One Oh, pero su nombre más común es The Dilly Song. Me he topado con un problema al querer traducir este título; dilly es traducido como “joya” o “perla” en algunos diccionarios, pero también es parte de nombres compuestos en los que quizá sea onomatopéyico -como dilly daw, “Alguien lento y descuidado'', desaliñado-; o una alegoría confusa -como dilly-castle, o castillo de arena- (Dictionary of the Scots Language). Me supongo que las “joyas” o “perlas son aplicables en el sentido de cuentas de collar o de rosario, ya que es una canción numérica.
Varios autores coinciden en que el simbolismo de la canción es una mezcla de temas cristianos y astronómicos, con algunos elementos paganos; las últimas tres lineas, incluso, suelen ser descartadas por muchos brujos y paganos como irremediablemente cristianas, si bien Joseph Wilson mencionaba tres líneas finales alternas que aprendió de un maestro suyo, Sean, mucho más apropiadas para fines paganos. Aquí, sin embargo, utilizo una de las versiones comprobables de la canción; hay que tener presente que la Brujería se desarrolla y subsiste en medio de una cultura predominantemente cristiana, y el que algunos simbolismos incluso dentro de las usanzas posean ese carácter puede ser consecuencia no sólo de un encubrimiento del “verdadero” significado (opinión favorita de los amantes del misterio) sino, sencillamente, que la Brujería se desarrolló siempre integrada a la cultura y folklore de la comunidad; esa aversión actual a utilizar cualquier elemento vagamente cristiano (como denominar “Todos los Santos” a Samhain) no existía entre brujos y paganos hasta hace menos de medio siglo.
Aquí verás una de las diversas versiones de la canción, traducida, así como una interpretación de acuerdo a las Usanzas originarias de Nairnshire:
The Dilly Song
(Verdes crecen los juncos)
Versión en español
Te cantaré uno, O,
Verdes crecen los juncos, O.
¿Cuál es tu uno, O?
Uno es Uno y todo solo y por siempre así será.
Te cantaré dos, O,
Verdes crecen los juncos, O.
¿Cuál es tu dos, O?
Dos, dos, los niños blancos como lilas, ataviados de verde, O,
Uno es Uno y todo solo y por siempre así será.
Te cantaré tres, O,
Verdes crecen los juncos, O.
¿Cuál es tu tres, O?
Tres, tres, los rivales,
Dos, dos, los niños blancos como lilas, ataviados de verde, O,
Uno es Uno y todo solo y por siempre así será.
Te cantaré cuatro, O,
Verdes crecen los juncos, O.
¿Cuál es tu cuatro, O?
Cuatro por los cuatro hacedores de vientos,
Tres, tres, los rivales, Dos, dos, los niños blancos como lilas, ataviados de verde, O,
Uno es Uno y todo solo y por siempre así será.
Te cantaré cinco, O,
Verdes crecen los juncos, O.
¿Cuál es tu cinco, O?
Cinco por el símbolo en tu puerta,
Cuatro por los cuatro hacedores de vientos,
Tres, tres, los rivales,
Dos, dos, los niños blancos como lilas, ataviados de verde, O,
Uno es Uno y todo solo y por siempre así será.
Te cantaré seis, O,
Verdes crecen los juncos, O.
¿Cuál es tu seis, O?
Seis por los caminantes orgullosos,
Cinco por el símbolo en tu puerta,
Cuatro por los cuatro hacedores de vientos,
Tres, tres, los rivales,
Dos, dos, los niños blancos como lilas, ataviados de verde, O,
Uno es Uno y todo solo y por siempre así será.
Te cantaré siete, O,
Verdes crecen los juncos, O.
¿Cuál es tu siete, O?
Siete por las siete estrellas en el firmamento,
Seis por los caminantes orgullosos,
Cinco por el símbolo en tu puerta,
Cuatro por los cuatro hacedores de vientos,
Tres, tres, los rivales,
Dos, dos, los niños blancos como lilas, ataviados de verde, O,
Uno es Uno y todo solo y por siempre así será.
Te cantaré ocho, O,
Verdes crecen los juncos, O.
¿Cuál es tu ocho, O?
Ocho por los Llovedores de Abril,
Siete por las siete estrellas en el firmamento,
Seis por los caminantes orgullosos,
Cinco por el símbolo en tu puerta,
Cuatro por los cuatro hacedores de vientos,
Tres, tres, los rivales,
Dos, dos, los niños blancos como lilas, ataviados de verde, O,
Uno es Uno y todo solo y por siempre así será.
Te cantaré nueve, O,
Verdes crecen los juncos, O.
¿Cuál es tu nueve, O?
Nueve por los Nueve Esplendorosos Brillantes,
Ocho por los Llovedores de Abril,
Siete por las siete estrellas en el firmamento,
Seis por los caminantes orgullosos,
Cinco por el símbolo en tu puerta,
Cuatro por los cuatro hacedores de vientos,
Tres, tres, los rivales,
Dos, dos, los niños blancos como lilas, ataviados de verde, O,
Uno es Uno y todo solo y por siempre así será.